Motívate a lo largo de la semana planificando una recompensa especial para ti, siempre que logres cumplir tus objetivos académicos.
Puede ser algo sencillo pero significativo: ver tu película favorita, salir a merendar, darte un paseo sin prisas, descansar sin culpa, o comprarte ese pequeño detalle que llevas tiempo queriendo.
Asociar el esfuerzo con un premio positivo refuerza tu compromiso y hace que avanzar hacia tus metas sea más estimulante y gratificante. Recuerda: Celebrar tus logros, por pequeños que parezcan, también forma parte del éxito.